lunes, 24 de enero de 2011

CARTA DE LA DRA DIDIMA AL PRESIDENTE DE LA FUAC

Bogotá D.C.





Doctor:

GELASIO CARDONA SERNA

PRESIDENTE

FUNDACIÓN UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE COLOMBIA



Ref. Solicitud de restablecimiento inmediato y con carácter preferente de los derechos fundamentales al trabajo en sus condiciones habituales y justas conforme al contrato de trabajo realidad del profesorado, defensa de la formación integral, abierta y con calidad a que tienen derecho los estudiantes, igualmente restablecer la autonomía de las Facultades para administrar “….dentro del ámbito determinado por el Consejo Directivo, programas curriculares de docencia, de investigación, de extensión, los servicios docentes y los recursos necesarios para su desarrollo…” conforme expreso ordenamiento del artículo 52 de los Estatutos de la Universidad Autónoma de Colombia, norma violada por el Consejo Académico en sesión del día 20 de enero de 2011.



En mi calidad de Representante de los Profesores ante el Consejo Directivo, delegada de SINPROFUAC, con la anuencia del Presidente de SINPROFUAC, quien se encuentra fuera del país y el apoyo del Consejo de la Facultad de Derecho (acta No. 002 sesión extraordinaria del día 21 de enero de 2011), me dirijo a usted en su calidad de Representante Legal de la FUAC, para solicitarle comedidamente, con carácter preferente y de manera inmediata ordenar:

1. A TODAS LAS FACULTADES DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA:

A. Garantizar, proteger y restablecer al profesorado su derecho fundamental a mantener las condiciones laborales contractuales y convencionales de las que vienen gozando.

B. Reconocimiento de la asignación progresiva de las actividades de gestión académica que solo puede cumplir el cuerpo profesoral, de acuerdo a las necesidades de los programas académicos, previa aprobación de los Consejos de Facultad y correspondientes a Tutorías curriculares y académicas, Representación en Consejos de Facultad, Representación en Comités de Programa, preparación de clases, Comités de evaluación, Comisión de Estabilidad, franja universitaria, elaboración de artículos, coordinaciones de revistas, aulas virtuales, proceso de acreditación, asesorías de trabajo de grado, direcciones y jurados de tesis, validaciones por suficiencia; (el programa de Derecho por este solo concepto recaudo en el 2010, a noviembre 04 la suma de $ 88.341.395, sin que los docentes hubieren tenido ningún reconocimiento laboral por tal trabajo), preparación pruebas saber pro, entro otras, así como todas aquellas actividades que el desarrollo particular de cada programa exija visibilizar y reconocer laboralmente al estamento profesoral.

C. Garantizar y respetar a los profesores de tiempo completo, que coordinan los posgrados, las 8 horas que se les asignan conforme a los acuerdos 16 y 17 del junio del 2009, aprobados por los Consejos Académico y Directivo.



2. FRENTE A LA FACULTAD DE DERECHO:

A. Se garantice a sus profesores el derecho a continuar con la asignación académica de las horas semanales correspondientes a la evaluación de preparatorios.

B. A partir del 2011 se visibilice, desde la asignación docente, el trabajo correspondiente a las validaciones por suficiencia y que abnegadamente éstos vienen cumpliendo sin ningún reconocimiento laboral.

C. Garantizar a los Jefes de las Áreas de Derecho y a su vez, Coordinadores de las mismas, el derecho a continuar con una asignación de 8 horas semanales que históricamente se les ha reconocido por sus actividades como jefes de área y coordinadores, conforme a su dedicación reglamentada como miembros del Consejo de Facultad encargados de adelantar las políticas y funciones administrativas de asignación docente, seguimiento y control de actividades del profesorado del área. Además de las labores propias de la Jefatura de área, por mandato del Decreto del MEN 1221 de 1990, artículo 7º, numeral 3º, literal b) el funcionamiento de los programas de Derecho exige contar con “…un coordinador para cada una de las áreas previstas en el Capítulo IV y éste ordena, a su vez, que las áreas que articulan los estudios teóricos sean las siguientes: “…Estudios filosóficos sociales (sociojurídicas)…………………Derecho Público……..Derecho Privado….Derecho Penal, ….Derecho Laboral y….Derecho Procesal.”

3. AL CONSEJO ACADÉMICO:

A. Respetar la asignación docente aprobada por los Consejos de Facultad y presentada por los Decanos con fundamento en el artículo 52 de los Estatutos de la Universidad Autónoma de Colombia donde se establece la autonomía de las Facultades integrando a nuestra institución principios democráticos y de participación que garantizan la sostenibilidad, proyección y desarrollo de las Facultades.

B. Explicar por qué se ha venido sometiendo a votación y aprobación del Consejo Académico la asignación docente de los programas sin que esto se encuentre dentro de las funciones legales y reglamentarias fijadas para tal cuerpo colegiado.

C. Explicar por qué se admitió en el Consejo Académico la participación y votación del señor Edison Ospina, como Decano de FACEAC, sin existir resolución de encargo que lo designará como Decano (e), lo que de por si vicia de nulidad absoluta la decisión referida por falta de competencia y legalidad de su participación.

D. Igualmente explicar por qué el académico, definido desde el artículo 43 de los Estatutos de la Universidad Autónoma de Colombia como “….organismo de dirección del sistema académico, responsable del funcionamiento y desarrollo académico de la Universidad…” aprobó cambios de orden administrativo propios del Consejo Directivo tales como fijar horas de asignación a coordinadores teniendo en cuenta el número de profesores adscritos a cada coordinación en una tabla y proyección ahí mismo presentada, la cual erige inequidad pues, a un mismo trabajo y diferenciando el número de docentes se les reconoce un mayor número de horas.

E. Que el Consejo Académico tenga en cuenta que el Programa de Derecho continua su proceso de Acreditación y que requiere prelación en la aprobación de sus planes de mejoramiento continuo, conforme a las RECOMENDACIONES notificadas por el CNA, para lo cual la Dirección del Control Interno deberá hacer seguimiento permanente a la prelación y apoyo que se le este brindando.

HECHOS Y FUNDAMENTOS JURÍDICOS

El Consejo Académico, en sesión del jueves 20 de Enero de 2011, aprobó y ordenó que a partir de este periodo académico, los profesores hora cátedra sólo pueden tener como dedicación el dictar clases, tasando, MILIMETRICAMENTE en horas, las funciones de proyección social, investigación y gestión curricular que únicamente pueden reconocérseles a los docentes de tiempo completo y medio tiempo.

Ordeno, igualmente, que todas las asignaciones académicas debían ajustarse a éstas nuevas directrices disponiendo su inmediata modificación y aplazando, nuevamente, “la aprobación de la asignación académica del primer periodo del 2011” sin tener en cuenta que “….la distribución de la carga académica de docentes de hora cátedra, medio tiempo y tiempo completo,….”, le corresponde a las decanaturas de Facultades, tal como lo establece el artículo 25 numeral 7º del Acuerdo 478 de la FUAC donde se tiene prevista SOLO SU PRESENTACION ante el Consejo Académico el cual, de otro lado, no tiene entre las funciones establecidas en el artículo 46 de los Estatutos de la FUAC LA DE APROBAR O IMPROBAR el trabajo administrativo de los Decanos.

Estas prácticas dilatorias y coartantes de la autonomía administrativa de las Facultades, en condiciones similares al periodo 2010-2, llevan a que una semana antes de iniciar labores el Consejo Directivo no haya podido aprobar en tiempo la asignación académica, causando grandes perjuicios para la confianza en la gestión de la dirección académica de la universidad y para la gestión eficiente del proyecto académico institucional.

La propuesta aprobada en contra de los derechos del profesorado, fue presentada por el Consejero Jorge Prieto y votada favorablemente por el Vicerrector Académico Carlos Ramírez, Decano de Ingeniería Rafael Camerano, El decano ( E ) FACEAC Edison Ospina, profesor Bernabé Andrade, la representación estudiantil Carolina Cortes y Adrian Tovar. Se abstuvieron de votar el rector Juan Carlos Vergara Silva, el Director de Extensión Universitaria Eduardo Enrique Hoyos. Votaron en contra de la propuesta el Decano de Derecho José Ignacio Castaño y el Director ( E ) del SUI Francisco Javier Trujillo Londoño.

Además del desbordamiento de funciones que se denuncia, lo aprobado por el Consejo desmejora las condiciones laborales del profesorado en cuanto afecta el rendimiento académico propio de la enseñanza integral, restringe la productividad puesto que hoy el rol del profesor se amplía a diversas actividades académico-administrativas formando un proactivo perfil docente el cual exige de una asignación académica integral de docencia, investigación, proyección social y gestión curricular independientemente del número de horas para las cuales fuera vinculado.

Los nuevos paradigmas de la educación superior, bajo la modalidad de créditos académicos, exigen de los docentes mayores y diversos niveles de esfuerzo pues ahora la docencia construye conocimiento; (no solo transmisión de información y datos), va acompañada de una elaborada gestión profesoral que exige otro tipo de dedicación, desarrollo de otras capacidades que reclaman mirar al docente, no como solo dictador de clases, sino como un gestor de conocimiento interactuando docencia, investigación, proyección social y gestión curricular. Esta última labor ya incorporada por el programa de Derecho desde hace unos años atrás bajo criterios justos y razonables que han mejorado el PEI de la FUAC conforme a lo establecido en el punto 7. DESARROLLO ACADEMICO INSTITUCIONAL y los numerales 7.4 “FORMACION INTEGRAL” y 7.5 “ORGANIZACIÓN CURRICULAR”.

Todo el camino recorrido para el reconocimiento de las nuevas responsabilidades de los docentes se ve amenazado con lo aprobado por el Académico pues regresivamente aquí se da una afectación colectiva donde es necesario restablecer los derechos ya adquiridos del cuerpo profesoral y de llegarse a concretar lo aprobado por el Consejo Académico se daría lugar a una diferencia notoria y por tanto una variación sustancial de las actividades modificadas y suprimidas del contrato realidad de los profesores, pues el campo de la gestión académica es sustancialmente diferente al de la formación académica, la proyección social, la investigación, innovación y desarrollo, como se ha reconocido institucionalmente en las asignaciones de los semestres anteriores. (ius variandi Sentencia 715 de 1996 CORTE CONSTITUCIONAL)

Lo extraño de la decisión extra estatutaria del Consejo Académico se encuentra que entre los votantes aparezcan académicos; que salieron del cuerpo de profesores como el Vicerrector Académico Carlos Ramírez quien venía defendiendo la construcción de comunidad académica y quien reconoció que la gestión académica forma parte de las nuevas actividades que desempeña el profesorado para enfrentar los retos de una educación centrada en las competencias. También aparece el Decano de ingeniería Rafael Camerano, el Director del Programa de Economía Edison Ospina Norato actuando “Decano de FACEAC (e)”; quien carecía de legalidad para actuar y votar pues para esa fecha no existía resolución alguna que lo designara como decano encargado viciando así de nulidad absoluta la decisión del Académico, unido a ello el axioma de que “la arbitrariedad no obliga.”

De otra parte, El Director de Planeación Mario Osorio, presento al Consejo Académico la proyección de un conato “de crisis financiera”, que atribuyo fundamentalmente al pago de la nómina del cuerpo de profesores, por lo que recomendó un ajuste. Razones que resultan extrañas a los nuevos desafíos que impone el sistema de créditos, el PEI, los lineamientos curriculares, los nuevos modelos pedagógicos, las exigencias de los decretos de registro y acreditación de alta calidad. Tampoco presento estudio alguno sobre la causas estructurales de la situación de la universidad, o formulado y propuesto un plan de recuperación económica y divulgación integral de la oferta universitaria o presentando esa situación ante el Consejo Directivo órgano competente para decidir los destinos económicos de la Academia y modificar los reglamentos de la universidad.


RAZONES:

La decisión del Consejo Académico, asfixia la administración académica, desconoce y pone en riesgo el proyecto académico institucional, los procesos de mejoramiento, de acreditación con calidad, y vulnera los derechos fundamentales de las condiciones laborales del profesorado de planta término indefinido, especialmente profesores hora cátedra.

Más del 70% del profesorado de la FUAC, tienen contrato a término indefinido hora cátedra acuerdo 132 de 1989, por tanto, en ellos descansa la mayor responsabilidad de la gestión curricular de los programas que apuntan a mejorar la calidad académica.

En igualdad de condiciones a los profesores de tiempo completo y medio tiempo, desde el 2006, la Administración de la FUAC, progresivamente, ha reconocido a estos profesores la dedicación en actividades de gestión académica “pensando en que la formación estudiantil responda a estrategias de aprendizaje abiertas y flexibles más allá del aula de clase y propias del sistema de créditos” (Estatutos FUAC y PEI).

La decisión del Consejo Académico, ordenó que las asignación académica de los preparatorios, no haga parte de la nómina de los profesores y en consecuencia se realicen mediante un pago que no constituye salario.

La supresión de la asignación académica de los preparatorios de los profesores de Derecho, desconoce que, si bien la Convención Colectiva de Trabajo, establece su pago fuera de nómina, en vista que no se reconoció durante años y que los profesores, dieron credibilidad a que estos le fueran retirados de su asignación y pagados por fuera de ella, como lo prometió el Vicerrector Académico, no se hizo realidad pues trabajaron un semestre en esas condiciones, decidieron no continuar realizando preparatorios.

Como consecuencia a fin de no afectar el derecho de los estudiantes a que les fueran practicados sus preparatorios, para poderse graduar normalmente, la Administración de la Facultad, por medio de su Consejo de Facultad hace más de dos años, aprobó nuevamente, en la nómina la asignación de 4 horas semanales de trabajo, para aquellos profesores que les fueren asignados esas actividades en su plan de trabajo. Desde entonces esa decisión fue aprobada por el Consejo Académico y el Consejo Directivo y viene siendo pagada permanentemente como remuneración salarial con cargo a la nómina de los Profesores de Derecho.

La decisión del Consejo Académico, ordenó modificar las condiciones de asignación de horas de trabajo semanales, que desde hace más de 4 años, se reconocen como factor salarial a los profesores que ejercen las labores de coordinación o jefaturas de área de la Facultad de Derecho. La decisión afirma que tendrán 8 horas de trabajo los coordinadores que tengan más de 30 profesores a su cargo, lo cual se constituye en una burla porque todos los jefes de área de la Facultad de Derecho, tienen a su cargo menos de treinta profesores, además resulta un criterio arbitrario de operación, pues las funciones del profesorado que desarrolla esta labores, son las que determinaron que históricamente se les asigne 8 horas, como asignar profesores y sus asignación de actividades laborales, formar parte del Consejo de Facultad, hacer seguimiento y evaluación a los profesores su cargo, y demás funciones que le asignan los reglamentos.

Con la decisión se violó la normatividad institucional, el contrato laboral real de los profesores hora cátedra, tiempo completo y medio tiempo FUAC, pues a estos dos últimos, también se les limita sus actividades y se les da un tratamiento igualitario, sin considerar sus diferencias de perfil, las necesidades propias de los programas, la autonomía y el principio democrático que rige las actuaciones de la universidad.

NORMAS VULNERADAS:

El nuevo reglamento del Consejo Académico modifica con restricción la dedicación del profesorado: Acuerdo 404/2002 y el que se constituye en ley para las partes, Acuerdo Convencional 132 de 1989, Art. 29, el cual establece que “la dedicación del docente se reconoce por horas de clase, investigación, comisiones administrativas y académicas, publicaciones, coordinación de áreas, departamentos o grupos, atención a estudiantes, preparación de clases y otras actividades similares. Estas actividades docentes se distribuirán atendiendo las necesidades de cada facultad, departamento o área de investigación”. Acuerdos 16 y 17 de junio de 2009. Igualmente los Estatutos de la FUAC, en su artículo 71 establecen que el Personal docente se “rige por el reglamento y disposiciones del Consejo Directivo y por las Convenciones Colectivas que se celebran por los órganos sindicales”.

Ante la negativa a escuchar razones y la inminencia de la orden del Consejo Académico de aplicar esa decisión generando una crisis académica y laboral, informo a la comunidad académica que el martes 24 de enero, de no haberse restablecido los derechos vulnerados y respetado las asignaciones aprobadas por los Consejos de Facultad que reconocen la gestión académica, promoveré ante el Ministerio de Protección Social, un conflicto laboral por desmejoramiento colectivo de las condiciones de trabajo del profesorado de la FUAC, y solicitare citación a una audiencia de conciliación para precaver un conflicto mayor.

Hago un llamado al profesorado para que en unidad defendamos nuestros derechos y el proyecto de universidad fundacional, contra todos aquellos que pretenden hacerla colapsar y llevarla a una crisis institucional vulnerando los principios misionales.

ANEXOS

1- Oficio expedido por la Unidad de Talento Humano, certificando las actividades diferentes a la docencia que se han asignado a los profesores.

2- Documento propuesta de asignación docente 2011-1, presentada por el Representante de los profesores al Consejo Académico Jorge Eliecer Prieto Herrera.

Atentamente,

DIDIMA RICO CHAVARRO

Representante de los Profesores al Consejo Directivo

Fundación universidad Autónoma de Colombia






jueves, 2 de diciembre de 2010

¿Y AHORA QUÉ HACER FRENTE A LA ACREDITACIÓN?



El pasado 5 de noviembre del 2010, el Consejo Nacional de Acreditación, mediante oficio No. 002231, informo al Doctor JUAN CARLOS VERGARA SILVA, Rector de la FUAC, que en sesión del Consejo de los días 28 y 29 de octubre de 2010, luego de estudiar el informe de autoevaluación con fines de acreditación del programa de DERECHO, una vez oídas las partes y ponderadas las fortalezas y debilidades del programa hace una serie de recomendaciones para que alcance mayores niveles y puede ser presentado de nuevo al proceso de acreditación. -NO ACREDITO EL PROGRAMA DE DERECHO-
En marzo del 2008 hicimos una serie de observaciones que fueron profusamente difundidas a todas las autoridades de la Universidad sin ser escuchados, por ejemplo, frente a la observación de fortalecer la investigación para que los grupos alcancen una mayor visibilidad nacional e internacional; plantemos:
“Como lo hemos venido sosteniendo, la misión fundamental de la Universidad Autónoma de Colombia en los albores del siglo XXI, no puede ser otra que la de constituirse en el laboratorio para construir la paz en Colombia. A sus egresados les corresponde como tarea prioritaria la reconstrucción del proyecto político educativo así como la renovación de nuestro compromiso con la institución”.
Y agregamos:
“La pretendida solución de los problemas en docencia, investigación y proyección social mediante la expedición de resoluciones y acuerdos de carácter formal, sin atender a las necesidades del contexto social, ni tener en cuenta la participación real de los actores, profesores, estudiantes y egresados, ha conducido a un distanciamiento entre la universidad que con el esfuerzo mancomunado de todos los estamentos desarrolló el concepto de autonomía universitaria, en donde las políticas y planes institucionales fueran diseñados por el debate y la decisión del colectivo universitario”.

Con ello se quería decir que el problema de la enseñanza aprendizaje pasaba por crear condiciones para que nuestros egresados tuvieran un mayor impacto social. Generar propuestas que evitaran la deserción estudiantil la cual discutimos seriamente con el Señor Presidente de la FUAC.
Presentamos iniciativas hacia dar a conocer internacionalmente en programa con otras comunidades académicas, las cuales a pesar de ser valoradas por el Presidente, fueron frustradas y atacadas desde diferentes flancos llevando a que los egresados que hacíamos ese trabajo se nos marginara.
Presentamos proyectos que le permitieran a la Fuac la producción intelectual, pero estos proyectos fueron “excluidos” después de haber avanzado a través de varios entes de la Universidad sin explicación alguna.
En cuanto a lo de Bienestar Universitario se presentaron iniciativas a través de la representante de los egresados y todo lo contrario también se ataco tal iniciativa lo cual llevo al marginamiento de dicho programa.
Finalmente desarrollamos todo un programa hacia el consultorio jurídico y centro de conciliación, pero también fueron frustrados por el burocratismo y prácticamente todas las iniciativas quedaron en el vacio y nos llevo a una encrucijada frente a la acreditación, fuimos enérgicos frente a la pretensión de algunas autoridades de la Fuac, que creyeron que llevando al Señor URIBE VELEZ, en varias ocasiones a nuestra Alma Mater, así se iba a acreditar el programa.
Hoy hacemos un cordial llamado autocritico a todo todos los estamentos para que no desfallezcamos y que retomemos el camino verdadero a la acreditación, eso quiere decir, las orientaciones generales, consolidar una cultura de la evaluación de calidad, cuando la autoevaluación se realiza con fines de acreditación deben seguirse los criterios y características definidos por el C.N.A.
Debe la Fuac propiciar la participación democrática y amplia de toda la comunidad académica, para garantizar que el programa cumple con los más altos requisitos de calidad y realiza sus propósitos y objetivos.
Finalmente creemos que para una nueva solicitud de acreditación se deben tener en cuenta los lineamientos establecidos por la C.N.A. en especial, esos factores se expresan en la misión, estudiantes, profesores, proceso académico, bienestar universitario, organización y gestión, egresados entre otros. En este último aspecto habíamos dicho y ratificamos

“La tendencia de las políticas educativas en la Universidad Autónoma, pasan hoy por que los egresados tengan un programa mínimo que recoja las aspiraciones fundamentales reivindicaciones orientadas hacia la democratización de la universidad, el cogobierno (participación delos egresados en todos los estamentos de la Universidad), y por la financiación fundacional bajo sus principios que le dieron vida”.

En conclusión nos comprometemos con presentar una nueva propuesta para la acreditación del programa de derecho de alta calidad que se expresa en lo ya dicho:
“Los egresados queremos una universidad que se comprometa con el cambio social, una universidad que dada su vocación histórica y sus principios fundacionales contribuya a redimir a los sectores populares que no tienen acceso a otras universidades, construyendo un nuevo tipo de hombre y egresado portador de la racionalidad crítica y creadora que use los saberes como herramienta para el desarrollo del pensamiento y no como depositario de informaciones; un egresado con una visión política enmarcada dentro de una sólida identidad con nuestro proceso histórico nacional y conscientes del complejo cultural universal en que se encuentra, y de esta manera contribuya a formar profesionales para una verdadera democracia”.


Noviembre 30 de 2010.

R/ del P. JAVIER GIRALDO AL EX MINISTRO DIEGO PALACIO

Respuesta del P. Javier Giraldo al ex ministro Diego Palacio


Bogotá, septiembre 27 de 2010


Doctor
DIEGO PALACIO BETANCOURT
Ciudad


De toda consideración.

Aunque no recibí directamente la carta que usted publicó por diversos medios hace unos días, dirigida a mi persona, varios amigos me han hecho llegar el texto y otros me sugirieron buscarlo en el diario El Colombiano en su edición del 16 de septiembre.

El eje de su escrito es una crítica a la carta que yo le dirigí al Padre John Dear, jesuita estadounidense muy comprometido en actividades en favor de la paz y la justicia, y en la cual yo le expresaba mi extrañeza por el hecho de que la Universidad de Georgetown, centro educativo de nuestra congregación religiosa en Washington, hubiera invitado a dictar conferencias sobre liderazgo al ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, quien, a mi juicio, desarrolló una política sustentada en principios, comportamientos, estrategias y directrices incompatibles con fundamentos éticos universales. Si bien el Padre John Dear no está vinculado a la Universidad de Georgetown, acudí a él como más conocido y amigo, para que transmitiera mis inquietudes a los superiores de la Compañía en los Estados Unidos y a las directivas de la Universidad. Puesto que el hecho era público y escandalizó a muchos millares de personas, no sólo en Colombia sino en muchos otros países, era necesario hacer públicos, también, los cuestionamientos.

Usted se siente aludido, aunque no lo menciono por su nombre, en el párrafo referente a los mecanismos corruptos que rodearon la re-elección presidencial en 2006. Allí defiende su inocencia y afirma que “en algunos casos se ha politizado la justicia y, simultáneamente, se ha judicializado la política”. Yo diría que no sólo en algunos casos; esta es una práctica sistemática que yo he denunciado multitud de veces. Lo invito a leer mi derecho de petición a las altas cortes del 19 de enero de 2009, documento de 180 páginas en el cual demostré minuciosamente la podredumbre de la justicia en Urabá y solicité de manera apremiante que se declarara un “estado de cosas inconstitucional en Urabá”. Y si quiere ahondar más en esa podredumbre, lo invito a leer mi libro “Fusil o Toga, Toga y Fusil”, en el cual puede documentar en lo más concreto de lo concreto, y de manera abundante, la “politización de la justicia y la judicialización de la política” que usted parece descubrir en su propio caso, pero me sorprende enormemente que un ex Ministro que hizo parte durante 8 años de un gobierno que politizó la justicia y judicializó la política en grado escandaloso, sólo descubra dicha perversión cuando lo toca personalmente.

Dejando de lado, Doctor Palacio, los intentos del ex Presidente Uribe por cooptar todos los órganos del aparato judicial y disciplinario, con miras inocultables a neutralizar las decisiones que lo afectaban a él y a su gobierno, llegando a tildar de “terroristas” o “politiqueros” a los funcionarios que no se le sometían, así fueran magistrados de altas cortes, lo que más envileció la administración de justicia fue que ésta, sobre todo en la periferia, fue controlada y ejercida por el poder ejecutivo a través de brigadas militares, distritos de policía y organismos de seguridad del resorte de la Presidencia, con la estrategia del montaje judicial puesto al servicio de intereses inconfesables. Todo revela, Doctor Palacio, que usted ignora los millares de millares de tragedias y sufrimientos que esta política llevó a humildes hogares de campesinos, de trabajadores urbanos, de indígenas, de gentes comprometidas en organizaciones y movimientos sociales estigmatizados y de militantes de la oposición política. En ese modelo de “justicia” adulterada y envilecida, el poder ejecutivo impuso el sistema probatorio del sólo testimonio, manipulado éste mediante el chantaje, la tortura, la amenaza y sobre todo el soborno, apoyándose en la política de recompensas que degeneró en la más perversa compra de conciencias, la cual afectó destructivamente el patrimonio moral del país y generalizó el principio del “todo vale”, característica inconfundible del gobierno que terminó y que lo colocó en los antípodas de la ética.

Lamento, Doctor Palacio, que usted sólo perciba la politización de la justicia y la judicialización de la política en “algunos casos” y no en las estrategias políticas del gobierno en el cual usted participó durante 8 años. Nunca es tarde, sin embargo, para tomar conciencia de las realidades en que estamos sumergidos y que a veces nos enceguecen e inmovilizan. Lo invito de nuevo a leer mi libro “Fusil o Toga, Toga y Fusil” para que vea cómo funciona esa “justicia” envilecida en los meandros concretos de la cotidianidad que afecta a las masas humildes de este país.

En la parte final de su carta usted me coloca entre quienes, en lugar de buscar justicia, buscan venganza, a la vez que se muestra contrariado por mi apelación a los principios éticos, los cuales, según usted, no pueden ser reivindicados exclusivamente por quienes “ya condenaron al presidente Uribe”. Supongo que insinúa que existe una ética acorde con los comportamientos, directrices y principios que inspiraron dicho gobierno, la cual yo quisiera ver explicitada en beneficio de un sano debate. Finalmente usted califica mis denuncias y apelaciones a la ética como posiciones que “no reflejan un sentimiento ni un comportamiento cristiano” sino una posición ideológica; un “odio profundo y resentimiento infinito”.

Me he preguntado qué lo pudo llevar, Doctor Palacio, a calificar mi escrito como inspirado en deseos de venganza y en sentimientos de odio. ¿Quizás un deseo de deslegitimar mi clamor por la ética de nuestras instituciones religiosas, no discutiendo la veracidad e inmoralidad de los hechos concretos y de las políticas denunciadas, sino eludiendo el debate y tratando de estigmatizar gratuitamente a la persona denunciante? ¿Quizás un deseo de callar al denunciante dándole un golpe bajo, donde más le duela, que son sus principios éticos y religiosos que riñen con la venganza y con el odio? ¿Quizás la carencia de argumentos para desmontar realidades que son inocultables y de público dominio, recurriendo entonces a la descalificación de quien las censura?

Aunque frecuento reuniones de víctimas demasiado heridas por las atrocidades que las han destruido y que no ocultan sentimientos de venganza, he procurado siempre, no sólo en cumplimiento de deberes religiosos sino por profunda convicción, transformar los deseos de venganza en deseos de justicia, poniendo el énfasis en la búsqueda de caminos que garanticen la no repetición de los horrores y en la corrección de las conductas que han llevado al exterminio de tantas vidas y a la destrucción de tantas comunidades y formas de supervivencia. Esto es muy diferente de la venganza en la cual se alimenta el deseo de someter a sufrimientos equivalentes a los victimarios. Puedo decir que la inmensa mayoría de las víctimas con las cuales comparto reflexiones y sentimientos, están muy lejos del odio y la venganza, la cual buscaría reproducir el sufrimiento en los responsables de las atrocidades. Al contrario, suelo escuchar permanentemente de boca de padres, madres, esposas, hijos y hermanos de las víctimas, una frase que se ha vuelto proverbial en nuestro pueblo pobre y sufrido: “eso no se lo deseo ni al más sádico de los victimarios” (refiriéndose a lo que a ellos les han hecho).

Usted, Doctor Palacio, afirma en las últimas líneas de su carta, que se debería pedir justicia, y una “justicia pronta, imparcial y objetiva”. ¿Acaso no es eso lo que hemos buscado por muchas décadas sin éxito alguno? ¿Ignora usted, acaso, la impunidad que afecta a millones de crímenes de lesa humanidad, e ignora también los mecanismos sistémicos de impunidad, registrados, documentados y analizados por tantos organismos nacionales e internacionales?

Ante su inconformismo frente a mis denuncias y frente al clamor para que no se ofrezcan cátedras a quienes han regido aparatos tan corruptos y criminales, no puedo entender qué es lo que usted propone. ¿Sugiere, acaso, que nos callemos y dejemos que las estrategias y comportamientos que han destruido a tanta gente sigan vigentes sin oposición alguna, y aún más, se conviertan en modelos de exportación? ¿A ese silencio; a ese conformismo; a ese ajuste, lo llamaría usted un comportamiento “ético” y “cristiano”?

Pero lo que encuentro más difícil de entender en su discurso es la coherencia entre palabras y hechos. Usted aboga por posiciones y discursos ajenos a la venganza y al odio y en eso estoy en total acuerdo con usted. Pero, si esa es su posición y esas son sus convicciones, ¿cómo pudo permanecer usted ocho años como integrante del gobierno del ex Presidente Uribe, si unos de sus rasgos más destacados y característicos fueron justamente el odio y la venganza?

Nadie ignora que el Doctor Uribe fue víctima de las FARC, pues según lo han difundido todos los medios masivos, su padre fue asesinado por dicho grupo insurgente. Llegado a regir los destinos del país, hizo de su afán de venganza el eje de su política de seguridad, descartando todo entendimiento o diálogo en torno a los objetivos políticos y sociales de la insurgencia y absolutizando la guerra a muerte que llevara a su exterminio. El lenguaje que utilizó para ello hirió permanentemente la sensibilidad de enormes capas sociales, y los imaginarios militares, siempre envueltos en la emotividad del odio más acendrado, inundaron los medios masivos. Su obsesión patológica por la “seguridad”, interpretada a la medida de sus odios, llevó a crear un ambiente nacional de desconfianza y de prejuicio generalizado entre los ciudadanos; a presumir prácticamente un “enemigo” potencial detrás de cada compatriota; a poblar de costosos aparatos de seguridad e inteligencia todos los despachos públicos y privados, hasta acostumbrarnos a que si uno no se somete a que lo consideren un delincuente o un terrorista mientras no pruebe lo contrario, no puede ingresar a ninguna oficina. El país se tuvo que acostumbrar a escuchar que su Presidente incitara a matar por todas las emisoras y cadenas televisivas, y a que lo hiciera con lenguajes crudos e impúdicos que hacían inocultable un afán de venganza radical, así como a los espectáculos macabros de cadáveres destrozados y ensangrentados, sobre los cuales el gobierno hacía festejos interminables de condecoraciones, alabanzas y ascensos, mientras los medios mercantilizaban la barbarie sin pudor.

Pero los círculos del odio y la venganza no terminaron en los grupos insurgentes. Usted, Doctor Palacio, como acompañante del Jefe del Estado en dos períodos consecutivos y co-autor activo o pasivo de todas sus políticas y decisiones, sabe de sobra que ese odio cobijó con creces a los movimientos sociales; a los grupos de oposición; a quienes denunciaban cualquier atrocidad y a quienes no compartían su modelo de sociedad centrada en el poder de las empresas transnacionales y en las políticas globalizadoras de los Estados Unidos. Odió particularmente a los movimientos y organizaciones defensoras y promotoras de los derechos humanos, en quienes veía obstáculos para implementar sus métodos de exterminio. Usted lo sabe de sobra pero es necesario recordarlo aquí: la única forma de darle apariencia legal a esas descargas de odio contra líderes sociales o humanitarios, era inventándoles nexos con la insurgencia, para que el aparato de justicia y/o el militar-paramilitar actuaran contra ellos y ellas, con miras a neutralizarlos o exterminarlos. Es dentro de esta estrategia donde el poder ejecutivo usurpa las funciones del poder judicial o lo coopta, y así se multiplican por doquier procesos con captura y años de prisión en los que los militares detienen sin orden judicial alguna; construyen “pruebas” pagando a desmovilizados avezados en el crimen para que rindan falsos testimonios; mezclan la amenaza y el chantaje con el soborno para lograr aceptación de cargos y sentencias anticipadas, luego de convencer a sus víctimas de que no tienen otra escapatoria, mientras los funcionarios judiciales se limitan a refrendar los montajes militares, pisoteando todos los principios del debido proceso, de los códigos internos y del derecho internacional. Es, quizás, superfluo, recordarle todos estos mecanismos a quien participó en el más elevado círculo del poder político por ocho años, y que de seguro conoció mucho más a fondo estas estrategias en su misma fuente. No dudo que usted participó en la discusión de la Directiva Ministerial Permanente No. 29, del 17 de noviembre de 2005, en la cual se tasa en sumas diferenciadas de dinero el exterminio de vidas humanas, pues si no la hubiese aprobado o hubiese estado en desacuerdo con ella, era lógico esperar su renuncia, la que nunca se produjo.

¿Cree usted, Doctor Palacio, que la actitud del ex Presidente Uribe frente a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó no se fundó en sentimientos profundos de odio? ¿Cómo explica usted que jamás hubiese tomado medida alguna para proteger a esa población de las continuas masacres, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados, bombardeos indiscriminados, abusos sexuales, saqueos, pillajes, robos de animales de carga, de ganado, incineración de viviendas, destrucción de cultivos, amenazas de muerte, anuncios persistentes de exterminio y otras muchas atrocidades, todas perpetradas por agentes directos o indirectos del Estado, puesto que los paramilitares se movilizan conjuntamente con las tropas, coordinan sus movimientos y hasta cocinan juntos el almuerzo a la vista de todas sus víctimas? A pesar de que el Doctor Uribe fue informado con detalle y oportunamente de cada crimen, ¿por qué cree usted que eludió durante los ocho años en que usted lo acompañó, toda acción de control y protección, como se lo ordenan preceptos específicos de la Constitución Nacional? Aún más, ¿por qué cree usted que el Doctor Uribe profirió cinco calumnias contra la Comunidad de Paz, difundidas por todos los medios masivos de información, y no quiso retractarse a pesar de que se le demostró que su actuación violaba lo preceptuado por la Corte Constitucional en su Sentencia T-1191/04?

Quizás argumente usted, Doctor Palacio, como lo han hecho varios de sus camaradas, que al ex Presidente Uribe no se le puede hacer responsable de muchas cosas lamentables que ocurrieron durante su gobierno y en las cuales él no habría tenido el poder decisorio. Sin embargo, todos los procedimientos y estrategias que mencioné en mi carta al P. John Dear, constituyeron elementos articulados de políticas conscientemente diseñadas, múltiples veces denunciadas pero tozudamente mantenidas activa o pasivamente, en contravía de los preceptos constitucionales que hacen del jefe del Estado el garante supremo de los derechos constitucionales. Hoy día la justicia universal, saliéndole al paso a la elusión de responsabilidades en numerosos genocidios de la historia, ha definido más rigurosamente la responsabilidad de mando, identificando el rol de quien dirige un aparato criminal sin dar una sola orden concreta de cometer un crimen, pero sabiendo que la máquina que dirige y controla, a través de sus múltiples mecanismos propios, los ejecuta al por mayor. En realidad, el orden jurídico acatado por tribunales internacionales, establece que a una persona natural se le imputan los resultados de una acción como si fuera suya, aunque no la haya ejecutado materialmente, cuando el deber de evitar ese resultado era jurídicamente exigible. La Constitución colombiana no deja dudas al respecto.

Ciertamente, Doctor Palacio, me queda muy difícil comprender que usted recomiende actitudes ajenas al odio y a la venganza, luego de haber participado en las más altas instancias de un gobierno que pasó a la historia como prototipo del odio y la venganza convertidos en poder. Y peor aún, que me acuse a mí de abrigar sentimientos de odio o de venganza por expresar mi desacuerdo con que ese modelo sea exportable a través de ingenuos programas académicos encubridores. Usted bien sabe que mis palabras fueron un sonido en el desierto, pues el Doctor Uribe dictó de todas maneras sus conferencias en Georgetown, donde se impusieron finalmente las razones del poder. Estoy acostumbrado a clamar en el desierto, en un mundo y una sociedad que asimila cada vez más el “todo vale”, pues se le ha inoculado tal miedo a pensar y a ser diferente de lo que afirma y permite el poder, que se ha rutinizado la pasividad y el ajuste al “statu quo”, así éste sea el más atroz.

Atentamente,


Javier Giraldo Moreno, S. J.









BIVOKONBIVIENDO-DERECHOS HUMANOS-


DESPEDIDA GRADO 11 IED KENNEDY

PROYECTO BIVOKONBIVIENDO
Un espacio para la reflexión y la Construcción Colectiva de un Nuevo Ser, de un Mejor Hacer




APRECIADOS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DE GRADO 11

CORDIALMENTE LES INVITAMOS A COMPARTIR LA REUNIÓN DE CIERRE DE ACTIVIDADES
DE NUESTRO PROYECTO.

LUGAR: SEDE HÉROES - AULA MÚLTIPLE
FECHA: 30 DE NOVIEMBRE DE 2010
HORA: 8:30 AM


UNA ETAPA QUE CULMINA

LES HEMOS VISTO CRECER FÍSICA Y ESPIRITUALMENTE,
CON ORGULLO HEMOS CAMINADO A SU LADO,
APRENDIDO DE SU ALEGRIA Y CONTAGIADO DE SU OPTIMISMO.

SON MUCHOS LOS MOMENTOS COMPARTIDOS,
NUMEROSAS LAS ANECDOTAS QUE DIBUJAN SONRISAS Y CAUSAN NOSTALGIA,
PERO ANTE TODO, NOS COMPLACE SABER QUE HAN HECHO HISTORIA,
QUE NOS HAN DEJADO HUELLAS IMBORRABLES, QUE HAN MARCADO SENDEROS
PARA SEGUIR SIN EQUIVOCAR EL RUMBO.

SU EJEMPLO DE TESÓN Y PERSEVERANCIA ES DIGNO DE IMITAR.
LA FORTALEZA DE UN PROYECTO QUE CRECIÓ CON CADA UNO, CON CADA UNA,
HOY SON LA RECOMPENSA Y NOS INVITAN A TOMAR SUS BANDERAS,
A SEGUIR EN LA LUCHA PARA CONTINUAR LA OBRA QUE NOS HAN HEREDADO.

RECUERDEN QUE SOLO ES UN HASTA LUEGO.
LES LLEVAMOS EN EL CORAZÓN
Y ESPERAMOS SEGUIR CONTANDO CON SU ALIENTO, SUS IDEAS Y TODA SU ENERGÍA.

¡GRACIAS¡


COMITÉ PERMANENTE DE DERECHOS HUMANOS
COLEGIO KENNEDY IED
BOGOTÁ D.C., 30 DE NOVIEMBRE DE 2010

PROMOCION AUTOMATICA


lunes, 29 de noviembre de 2010

A LA MAESTRA DIDIMA RICO CHAVARRO

A la maestra Dídima Rico Chavarro.
Gloria Cuartas,
Defensora de Derechos Humanos, investigadora externa de la Universidad y ante todo tu amiga.



“No debemos olvidar, empero, que no se hace la historia sin grandeza de espíritu, sin una elevada moral, sin gestos nobles.”
Rosa Luxemburgo
Querida Didima, escribo esta nota después de leer tu carta que haces pública como respuesta a una sistemática campaña de daño que muy pocos han centrado contra la Universidad Autónoma.

Universidad, recinto del saber y de la solidaridad, recinto de la acogida y la compañía. Universidad que ha sabido de formación para la vida, de educadores que han centrado su formación en valores para saber vivir en tiempos de crisis. Esta Universidad que presenta un amplio grupo de docentes y egresados, otros asesinados crimenes de Estado que pretendieron silenciarlos pero su palabra y su ética vive en la Universidad, y otros, están haciendo día a día con su trabajo y honestidad huella para que estudiantes mujeres y hombres jóvenes y mayores sientan que vivir tiene sentido y no tengan miedo en la dificultad.

Leí también cartas “anónimas” que por el estilo dejan la huella de amargura y rabia que delatan a sus autores, entre ellos los que ya no hacen parte de la Universidad, que llegaron con otro proyecto y salieron con una recompensa efímera. Otros que están con miedo de asumir la realidad, porque la imagen de universidad que ellos se imaginaban, se fue diluyendo, se disminuyen con la gente que crea, con la gente que ven día a día recreando el espíritu académico, hablando de la posibilidad de líneas de investigación y pedagogías educativos y haciendo del aula universitaria y de la vida misma un lugar de cariño, acogida en épocas de tanta oscuridad.



Emerge en esta realidad tu presencia, tu trabajo, tu constancia, la capacidad de sumar, de respetar la diferencia, de vivirla…de reconocer la urgencia de cambios y la decisión inequívoca de arriesgarte a buscar unir la diversidad porque crees en los principios que han fundado la idea de la Universidad…Soy testiga de tu compromiso sin medir el tiempo invertido con y por la Universidad, mantener en unión con otros su vigencia histórica, aun en medio de la presión y el ejercicio indebido de la fuerza de quienes la quieren ver en decadencia y tu reiniciando permanentemente ideas nuevas porque sabes que la “ vida es una inmensa disonancia” tal vez esa frase de Frederic Chopin nos está recordando que aceptar la condición humana y saber reconocerla es el mejor bálsamo para el desencanto y encontrar en tiempos de crisis , de eclipse moral, la grandeza de vivir como tú lo haces con dignidad. Gracias por dejarme caminar contigo construyendo día a día el valor de la esperanza.



Gracias a la Autónoma por acogerme como investigadora y a personas como tú que permiten volver a creer en la vida, cuando la tristeza y la muerte que vi, que invadió mi corazón y me mostro uno de los rostros de la guerra y, contigo y con nuestras amigas, con otros, en fin mucha gente tomamos la decisión de seguir trabajando y viviendo porque tenemos derecho a la paz con justicia.



CARTA SOBRE BIENESTAR UNIVERSITARIO FUAC

Bogotá D. C., noviembre 24 de 2010


Doctor

GELASIO CARDONA SERNA
Presidente
Universidad Autónoma de Colombia
E. S. D.



Respetado Doctor CARDONA.

REF: Su oficio P-2010/888


En atención al oficio de la referencia dirigido a la Doctora MARÍA HELENA LEDESMA SÁNCHEZ, Directora Bienestar Universitario, donde le solicita se de a conocer los correctivos que se han tomado en la dependencia de Bienestar Universitario, respecto de las recomendaciones presentadas en la Auditoría Académica realizada por MGI Páez y Asociados, en las que se advierte que:




No obstante, observamos que ninguno de los dos representantes de los estudiantes, ni el representante de los egresados, que este artículo estipula como miembros del Comité, están asistiendo a las reuniones. Las invitaciones a las reuniones se envían a los respectivos representantes, sin embargo estos no acuden.



Me permito manifestarle lo siguiente:




1º.- Considerando la importancia de fomentar y desarrollar entre los egresados una serie de actividades de carácter cultural y artístico, deportivo y de bienestar físico, presente mi nombre a consideración de los egresados de la Facultad de derecho para integrar el Comité de Bienestar Universitario, con un programa que correspondía al marco de una democracia participativa y al derecho al libre desarrollo de la personalidad, en la búsqueda del fomento y práctica cotidiana de la responsabilidad, solidaridad, tolerancia, participación y autonomía, valores necesarios para lograr una mejor sociedad, considerando que en nuestra Universidad cada uno de los miembros de la comunidad (estudiantes, docentes, investigadores, personal administrativo, fundadores y egresados) deben reconocerse como un formador en formación que cada día se comprometa más con su desarrollo personal y que afirme su pertenencia a la Institución y que en este contexto el Bienestar Universitario apuntara al desarrollo humano de cada uno de los miembros de la comunidad, al mejoramiento de la calidad de vida de cada persona, del grupo institucional como un todo y por lo tanto de la educación superior en Colombia.



Para afianzar la labor del Comité de Bienestar Universitario y la coherencia de los egresados, obtuve con mi propuesta el mayor número de votos que cualquier elección históricamente haya registrada en la Universidad; para que sea gobernada y administrada preferencialmente por personas de su propio seno, para que su orientación no solo sea hacia la conservación y transmisión de conocimiento, sino también hacia la investigación científica, con el fin de conseguir que sus profesionales egresados estén capacitados para aplicar sus conocimientos a la solución de los grandes problemas nacionales.



Con apoyo en los principios de FORMACIÓN INTEGRAL, TRANSVERSALIDAD y CONSTRUCCIÓN DE COMUNIDAD, intente buscar desde el Comité de Bienestar Universitario que los programas de Bienestar cubrieran la totalidad de la comunidad que conforma la Institución ( Egresados, estudiantes, docentes – investigadores y personal administrativo), teniendo en cuenta la diversidad de condiciones de cada persona en particular sus funciones dentro de la Institución, jornada, metodología y tiempo de dedicación, su edad, situación socioeconómica, necesidades, aspiraciones individuales, así como sus intereses, aficiones y habilidades y estaba dispuesta a luchar por que en la distribución presupuestal se tuviera presente el criterio de equidad y no desatender ninguna de las áreas del Bienestar Universitario, y en especial buscaba que dentro del presupuesto asignado a Bienestar Universitario, se determinara oficialmente una partida para adelantar los diferentes programas destinados a los egresados y la participación de empresas e instituciones financieras en el apoyo de los programas destinados al estamento de los Egresados.



Considere en mi programa que presente a mi electores, que sin una oferta de amplia, diversa y atractiva para obtener el mayor número posible de oportunidades y alternativas para los egresados era imposible sacar adelante las siguientes políticas: 1º.- Acercamiento de todos los egresados con la Institución y su consolidación en una sola Asociación Nacional. 2º.- Participación de los Egresados en las actividades artísticas y deportivas de la Universidad. 3º.- Apoyar las acciones que procuraran mejorar las condiciones socioeconómicas a partir de los esfuerzos individuales de los egresados. 4º- A traer los egresados a la Universidad por medio de la vinculación como asesores de proyectos de grado. 5º.- Vinculación a las actividades de extensión, conferencias, seminarios, diplomados y ferias empresariales. 6º.- Vinculación como docentes previa capacitación pedagógica a través del I.S.P. 7º.-Impulsar a través de la Asociación de Egresados planes de salud. 8º.- Estimular la creación de grupo de trabajo asociado. 9º.- Reconocimiento de egresados distinguidos e influyentes en la vidanacional. 10º.- Priorización para que los egresados continúen realizando estudios de posgrados y educación continuada. 11º.- Oportunidades laborales (mercado de trabajo). 12º.- Buscar los beneficios como descuentos especiales para los egresados puedan vincularse nuevamente a la Universidad como se esta haciendo con el 10% de descuento para los diferentes posgrados que ofrece la Institución. 13º.- Otorgarles a los egresados mayores beneficios en los diferentes servicios que presta la Universidad tales como: Biblioteca, internet, salud y en el programa universitario de investigaciones.


Con el fin de estructurar y cumplir con el programa consideraba necesario adoptar las siguientes estrategias e instrumentos a) Utilización de los diferentes medios para localizar a todos los egresados de la Universidad como son: Convocatorias, prensa, comunicación telefónica, radial, correo electrónico y otros. b) Como una estrategia para el acercamiento con los egresados se comprometí con ellos a mejorar la bolsa de empleos que viene operando desde hace dos años. c) Apoyar los planes y programas que presenten la Asociación Nacional de Egresados Autónomos. d) Apoyar y participar activamente en los encuentros de los egresados.



2º.- Toda la ilusión de sacar adelante mi programa se vino abajo, cuando organice un “ACTO DE HOMENAJE A LA MUJER EGRESADA AUTONOMA” en el auditorio Los Fundadores y el Comité de Bienestar Universitario, me dio la espalda.




3º.- En las pocas reuniones a la que fui invitada y participe, sentí y tuve la certeza de que mi presencia en el Comité era una figura decorativa y que mis opiniones no solamente no eran escuchas sino que no tenían acogida; las decisiones aprobadas en las sesiones del Comité eran derogadas – conciente o inconcientemente - POR USTED SEÑOR PRESIDENTE, pues en las sesiones participaban personas que no tenían la envestidura de miembros del Comité y con la ayuda especialmente de la Doctora ALEXANDRA CORENA quien manipulaba las decisiones tomadas y la debilidad administrativa de la Doctora MARÍA HELENA LEDESMA SÁNCHEZ, era inútil cumplir con el compromiso adquirido con mis electores e inocuo seguir asistiendo a las reuniones.




4º.- El representante de los egresados en el Comité no se debe a notas ni a empleos, sino al cumplimiento de lo propuesto a los egresados, razón por la cual puede actuar aparentemente con más autonomía, pero los intereses ocultos y la manipulación de personas parasitarias en la Universidad lo impiden Señor Presidente.




5º.- Invite a la Universidad a participar en varios eventos, especialmente en el municipio de Soacha – Cundinamarca, donde considere necesario la presencia institucional; asistieron casi todas las Universidades de Bogotá y la Autónoma, obvio, brillo por su ausencia.




6º.- En el escenario apropiado solicitare disculpas a los egresados que creyeron en mi propuesta, ya que si bien en Comité se aprobó como instrumento para la ubicación de los egresados el Correo Electrónico (el cual es nuestro principal medio de localización), la Doctora ALEXANDRA CORENA, obstruyo e impidió CON SU COLABORACIÓN SEÑOR PRESIDENTE, sacar adelante el Área de Promoción Socioeconómica de los egresados.



Por los anteriores argumentos, que obviamente pueden ser probados, considero señor Presidente que es inoficioso asistir a las reuniones, hasta que haya un compromiso de parte suya de respeto por los integrantes y decisiones del Comité; asistiré cuando Usted despoje a los parientes de los fundadores de las funciones que se arrogan y que nos corresponden a quienes fuimos elegidos por la comunidad universitaria.





Cordialmente,





MARIA ELINA PLAZAS LOPEZ

Calle 13 No. 7-80, Oficina 631

Teléfonos 342 04 70 – 311 514 37 38

Email – mareli3963@hotmail.com



CC: Rectoría

Vicerrectoria Académica
Bienestar Universitario